¿Qué tiene que ver la Gestión de Proyectos con el Pensamiento Sistémico?

La Gestión de Proyectos con enfoque sistémico es un enfoque holístico e integral que amplía el alcance del proyecto en el tiempo y en el espacio. Esto es, se incluye todo el ciclo de vida del proyecto desde su concepción hasta su disposición final y, también, se incluye todo el entorno social y ambiental dentro del cual se encuentra circunscrito.




Enfoque Sistémico


La Gerencia de Proyectos permite tener un enfoque sistémico para la gestión de los proyectos, es decir, contemplar todos los aspectos relevantes para su adecuada ejecución y las diferentes interrelaciones entre sus componentes. Este es un enfoque dinámico e iterativo con permanentes verificaciones y validaciones de los supuestos y con una efectiva Gestión del Cambio para acoplarse a las aceleradas condiciones cambiantes de los proyectos.


Gestión del Ciclo de Vida


Quieb construyó la Casa del Florero no se imaginó que después de 200 años todavía estuviera allí

Las obras que construimos suelen durar décadas y hasta cientos de años, mucho más de lo que dura nuestra existencia como seres humanos. Nadie puede ver el desmantelamiento de los proyectos que construye e inclusive, entre el momento de la concepción de un proyecto y su puesta en marcha suelen pasar varios años.


El grupo constructor con el que he estado vinculado desde el año 1976 se creó hace 55 años y durante todo este tiempo ha realizado alrededor de 400 proyectos. Mientras que todas las obras se encuentran en pie, algunas de las personas que participaron en su construcción ya fallecieron desde hace bastante tiempo. Resulta evidente que a una persona que esta iniciando un proyecto le queda muy difícil vislumbrar los efectos que tendrá en el largo plazo.

Existen unas fases secuenciales, las que podemos tipificar como las fases de: formulación y planeamiento, diseños, construcción, operación y disposición final. Cada una de estas fases se ejecuta en un momento diferente en el tiempo y generalmente por empresas y personas distintas, por lo que resulta muy difícil mantener una gestión unificada de la integralidad del proyecto. Los criterios adoptados para la toma de decisiones en un momento dado no se mantienen fácilmente en las fases posteriores. A medida que transcurre el tiempo resulta más difícil conocer el propósito con el que se adoptaron ciertas decisiones, llevando a actuar en forma no siempre congruente con los criterios iniciales.


Además, cada fase tiene sus propias consideraciones, pero aquellas que resultan importantes en las fases posteriores de construcción y operación deben ser tenidas en cuenta desde las fases iniciales de formulación y diseños del proyecto. Como consecuencia de lo anterior, actualmente se presenta una clara desarticulación entre las distintas fases.


La Gestión Integral de los Proyectos resulta vital para mantener la cohesión entre todas las fases que componen el Ciclo de Vida del proyecto.

Gestión del Entorno Social y Ambiental


Además, todo proyecto de construcción necesita gestionar activamente lo relacionado con su entorno, puesto que su incidencia en el mismo es notoria. El concepto de sostenibilidad, incorporando los aspectos ambientales, sociales y económicos que lo afectan, nos ayuda a incluir este aspecto. En el mundo viene evolucionando este tema en todo tipo de organizaciones y ya existen diversas metodologías para evaluar el desempeño sostenible de las organizaciones, pero no sucede lo mismo a nivel de proyectos, en donde las metodologías existentes en relación con la sostenibilidad son aún incipientes.


En los proyectos públicos de infraestructura es una obligación obtener el visto bueno de las comunidades y de las autoridades ambientales, las que exigen el cumplimiento de una serie de requisitos. Pero este proceso se debe realizar proactivamente desde el inicio del proyecto, en forma simultánea con los demás aspectos y no en forma reactiva según el nivel de exigencia de las autoridades.


Cada vez resulta más claro que incorporar la sostenibilidad en los proyectos termina redundando en ventajas competitivas y reputacionales significativas para las organizaciones que la incluyen.


En conclusión, el enfoque sistémico permite visualizar el bosque y no solo el árbol.


Todos los elementos presentes en un proyecto con enfoque sistémico se interrelacionan en forma dinámica, adaptándose permanentemente a los cambios que se suceden en un entorno volátil e incierto.


En lo sucesivo, nuestra aproximación a este tema se realizará teniendo en cuenta el poderoso nuevo paradigma de pensamiento sistémico.


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